
ALEMANIA.- “La fantasía no conoce límites” fue la recomendación que un niño le dio a su compañero, al encontrarse éste en dificultades para escribir un texto que describiera al animal fantástico que él mismo había creado. Para fomentar la creatividad de los niños y en la idea de constituir un proyecto innovador para la creación de textos, el Grundschulwerkstatt (taller de educación básica) de Berlin desarrolló el “léxico de animales extraños”, donde profesores, profesoras y niños de educación básica crearon animales fantásticos de su propia autoría imaginando y elaborando tanto su descripción escrita como su ilustración visual.
La creación de dicho léxico surgió por la idea de elaborar un modelo de aprendizaje con elementos de juego que fomentaran procesos dinámicos grupales y que, además, integrara las diferentes materias de aprendizaje. El trabajo es conducido por la curiosidad y la fantasía y, de esta manera, las barreras en la producción escrita son mínimas; cualquiera puede describir un animal fantástico, pues no hay limitantes en el uso de la imaginación. Se comienza por la conformación del nombre del animal fantástico a través de una franja con un determinado número de letras con las que el creador puede jugar moviendo e intercambiando su orden. Posteriormente, se debe pensar tanto en el artículo del nombre, como en su forma diminutiva y su plural para comenzar con su descripción escrita. En ella, se contiene tanto el tamaño, el aspecto, el tipo de alimentación y hábitat del animal. Pero los creadores no sólo han de fijarse en el contenido sino también en la forma de la presentación y estructuración del léxico, por ejemplo, en el título, la formación y la paginación del libro. Los niños muestran un gran interés por las descripciones fuera de este mundo, especialmente en el uso de números grandes y cantidades exageradas. Y el interés no es menor en los adultos; muchos redescubren su gusto por el juego, mientras que otros liberan su fantasía sin tomar en cuenta las exigencias del lenguaje escrito. Los profesores y profesoras asistentes al taller, pusieron en práctica la misma dinámica en sus grupos escolares incluso como un proyecto de todo un ciclo escolar, pues, ciertamente es una tarea que exige mucho tiempo. Algunos de los problemas a enfrentar con los niños es que aún producen textos poco estructurados y que hacen poco caso a la estructuración y formación de la edición. Sin embargo, las críticas al modelo presentado por el Grundschulwerkstatt de Berlin han sido positivas; este proyecto que tiene muchos componentes de creatividad, ha mostrado ser un excelente vehículo para el desarrollo de competencias del lenguaje. Es así que se recomendó, por ejemplo, que el léxico se edite como un libro real, que grandes y chicos seguramente disfrutarán por igual.