De soledad y otros pesares

Entretextos. Número 20

Para Ángel Torres

Pedro Garfias (1901-1967), poeta español salmantino, fue un escritor que participó en los movimientos de vanguardia de la primera mitad del siglo XX. Luchó por la causa republicana en la Guerra Civil Española. En 1938 recibió el Premio Nacional de Literatura en su patria. Como poeta exiliado recorrió distintas ciudades del mundo, pero tuvo su morada de resguardo en Monterrey, donde falleció agobiado en pesares, solitario, casi olvidado.

De soledad y otros pesares es una recopilación de poemas que comprenden tres etapas del autor. La primera parte, El Ala de Sur, incluye textos escritos en Madrid y Sevilla entre los años 1918 a 1923. Su poesía es un viaje directo a las sensaciones, rodeada de pasajes bucólicos rinde homenaje -a través de romances y canciones- al campo y las pequeñas ciudades. Considerado como uno de los mejores poemas del exilio español, se incluye en la segunda parte: Primavera en Eaton Hastings, que resulta ser un monumento a la soledad y a la tristeza, con el dolor de la patria perdida desde una mirada distante. En la tercera sección aparecen versos escritos en México, quizás alguno de ellos, último que vio publicado. La poesía de Garfias es una alegoría rítmica, sencilla y a la vez profunda. Un recorrer en el tiempo a través de las palabras.

Considero como un acierto por parte de la Secretaría de Extensión y Cultura de la Universidad Autónoma de Nuevo León la reedición de esta obra, que resulta ser conmemorativa a medio siglo de la muerte de un poeta del destierro español (9 de agosto de 1967), que vivió en México y dejó recuerdos imperecederos en la literatura y la cultura regiomontana.

Muchos lectores y escritores, jóvenes y maduros, necesitan reconocer su poesía. Cantos que son revelación creativa cargada de sentimientos diáfanos, sublimes, desterrados. Pedro Garfias fue todo un personaje bohemio, que bien podía recitar los mejores poemas del Siglo de Oro de la Literatura Española, así como recordar de memoria y manifestar histriónico los versos de los poetas de la Generación del 27 (Rafael Alberti, Federico García Lorca, Luis Cernuda, Miguel Hernández, León Felipe, entre otros). A pesar del afecto que le tenían sus amigos y protectores siempre tuvo en su mente a España. En el tradicional Panteón del Carmen, ubicado en el centro de Monterrey, se encuentra la tumba de Garfias con la siguiente inscripción:

“LA SOLEDAD QUE UNO BUSCA NO SE LLAMA SOLEDAD”

Hace unos meses se presentaron en Monterrey Ana Belén, Joan Manuel Serrat, Miguel Ríos y Víctor Manuel, cantantes y compositores españoles muy reconocidos y estimados en Iberoamérica, con un estupendo espectáculo: El Gusto es Nuestro. 20 Años. Una de las canciones que se interpretó fue Asturias, poema de Pedro Garfias escrito durante la Guerra Civil Española, que fue musicalizado por Víctor Manuel. Prohibida en la época de General Francisco Franco, esta canción representa un segundo himno de historia y lucha para los asturianos y un romance combativo, sonoro y rebelde para quienes buscan libertad y justicia como una forma de vida.

ASTURIAS

Asturias, si yo pudiera,
si yo supiera cantarte…
Asturias verde de montes
y negra de minerales.

Yo soy un hombre del Sur
polvo, sol, fatiga y hambre,
hambre de pan y horizontes…
¡Hambre!
Bajo la piel resecada
ríos sólidos de sangre
y el corazón asfixiado
sin venas para aliviarte.
Los ojos ciegos, los ojos
ciegos de tanto mirarte
sin verte, Asturias lejana,
hija de mi misma madre.

Dos veces, dos, has tenido
ocasión para jugarte
la vida en una partida,
y las dos te la jugaste.

¿Quién derribará ese árbol
de Asturias, ya sin ramaje,
desnudo, seco, clavado
con su raíz entrañable
que corre por toda España
crispándonos de coraje?

Mirad, obreros del mundo
su silueta recortarse
contra este cielo impasible
vertical, inquebrantable,
firme sobre roca firme,
herida viva su carne.

Millones de puños gritan
su cólera por los aires,
millones de corazones
golpean contra sus cárceles.

Prepara tu salto último
lívida muerte cobarde
prepara tu último salto
que Asturias está aguardándote
sola en mitad de la Tierra,
hija de mi misma madre.

 

Epílogo

Quizá tenía razón el maestro Alfredo Gracia Vicente -otro ilustre español- promotor de las letras, las artes y la cultura en Nuevo León- cuando explicaba con admiración: “Pedro Garfias llegó a ser un escritor tabernero, pero se necesitaba edificar un castillo a sus poemas para reconocer verdaderamente su obra”.

 

Referencia

Garfias, P. (2017). De soledad y otros pesares. Monterrey, Nuevo León: Universidad Autónoma de Nuevo León. Tercera edición.