E-learning, un diseño que requiere PNL

Tecnofilia. Número 103

En los últimos años la educación en línea o e-learning tiene cada vez más aceptación, tanto en el campo de la formación formal como en la capacitación corporativa, es un hecho que la educación en línea es una nueva puerta al conocimiento. Por otro lado, datos del 2017 revelados por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) informan que: “De cada 100 personas, solo 45 leyeron al menos un libro durante los pasados 12 meses en México y el tiempo que dedicaron a leer fue de 38 minutos por sesión”

Al tener estos dos datos es inevitable cuestionarnos, ¿cómo es posible que un país al que no le gusta leer, esté creciendo tan rápido en educación en línea?, ¿cuál es el éxito del e-learning?

Para resolver lo anterior, aclaremos que la educación en línea es el proceso de facilitar el aprendizaje de conocimientos, ideas y valores... Suena sencillo, pero su eje fundamental radica en dos prácticas, que en ocasiones, se pierden en la ejecución: la enseñanza y facilitar el aprendizaje.

El aprendizaje es una actividad social y el aprendizaje virtual no dista de esto, lamentablemente muchos educadores consideran que el trabajo de diseñar un curso virtual consiste únicamente en digitalizar contenidos, y eso ¡es un terrible error! Si bien es cierto que el e-learning posee un fundamento tecnológico, no debemos olvidar que nuestro objetivo y centro de atención es facilitar el aprendizaje. Piénselo… ¿Usted realmente podría aprender y motivarse al leer un PDF a través de la estática pantalla de una computadora? 

Para hacer más sencillo el aprendizaje necesitamos diseñar un entorno adecuado, y por “diseñar” no solo hablamos de incorporar colores, imágenes, videos sonidos, interactividad, etc. Se trata de crear un escenario que conecte emocionalmente a través de un curso para garantizar el éxito del aprendizaje. Para lograrlo, el diseñador debe basarse en elementos de programación neurolingüística (PNL), que le ayudarán a brindar una experiencia enriquecedora.

En relación a esto, Richard Bandler y John Grinder (1970) mencionan que  la PNL indica que  la memoria de trabajo de las personas está dividida en dos áreas de almacenamiento:

  1. Visual (maneja imágenes mentales)
  2. Verbal o fonética (maneja el lenguaje, sonidos, entre otros)

Si se utilizan ambas zonas podemos ampliar la capacidad de esta memoria.

La información ubicada en la memoria de trabajo es temporal y tiene una duración muy corta (10 a 15 segundos). Por esta razón, el diseñador debe de ser muy selectivo con el tamaño y la cantidad de información que va a presentar, ya que una vez que la nueva información se encuentra en la memoria de trabajo debería ser codificada, si esta es demasiada o no es clara, se olvidará lo que se acaba de aprender.

En este tema de información y memoria, Lynn O’Brien (1990) afirma que todos tenemos un canal dominante que facilita el aprendizaje. Menciona también que existen tres canales de acceso para transmitir información, y que deberían integrarse en todos los cursos en línea.      

  1. Canal Auditivo: lo que escucha.
  2. Canal Visual: lo que observa.
  3. Canal Kinestésico o Sensitivo: lo que siente, percibe o se mueve.

Para el usuario auditivo será más sencillo seguir indicaciones que escucha, recordar conversaciones y tomar decisiones basado en lo que escuchó. Agregar una explicación en audio podría aumentar la efectividad del aprendizaje hasta en un 80%.

Para el visual, el entorno, los objetos, los colores, las formas, lo escrito o graficado, será lo que le impacte y por consecuencia interprete. Colocar los textos e imágenes asociados juntos mejora la retención del contenido en alrededor de un 68%, esto gracias a que el estudiante utilizará menos memoria de trabajo para integrar los elementos.

Para el kinestésico la acción es básica, la sensación de movimiento, hacer algo, o sentir. Su cerebro requiere de dinamismo y de que todos sus sentidos estén trabajando, no solo el visual o el auditivo.

El estilo de aprendizaje de los sensoriales según Keefe James (1988) puede resultar más lento, sin embargo los conocimientos suelen ser más sólidos y perdurar más en el tiempo. Un ejemplo para atraer a un usuario sensitivo es agregar microinteracciones que activen las señales visuales, usar casos prácticos para explicar la información, usar frases como: ¡Bienvenido! ¡Excelente, sigue así! ¡Ganaste otra estrella! Cuanto más optimista se sientan, más pasión desarrollarán por lo que están aprendiendo; necesitan “sentir” que están logrando algo.

En general, actividades y ejercicios que sean intuitivos son saludables y positivos. Atraen a cualquier audiencia, ya que mantiene la atención, los ayuda a relajarse y los hace más abiertos al material del curso de e-Learning.

Al diseñar con los 3 canales de comunicación que indica la PNL, de acuerdo con algunos estudios, esta técnica puede aumentar hasta un 89% la retención del contenido en comparación con los que solo tienen texto o no utilizan las emociones dentro del aprendizaje en línea.

Como mencioné al inicio, las personas tendemos a usar con nuestras computadoras o dispositivos móviles los mismos lineamientos sociales que aplicamos con las personas. Por ejemplo, la teoría puede ser explicada con una historia de humor, con un tono o estilo de conversación como se haría “face to face”, apoyando con agentes de aprendizaje o avatares que permitan darle un toque más humano al curso, eliminando aquellos elementos que en realidad no van a aportar nada “Less is More”.

La neurociencia ha demostrado que todo lo que el cerebro aprende se filtra a través de las emociones, por esta razón es que los cursos e-learning han tenido tanto éxito en los últimos años. El aprendizaje también puede ser entretenimiento, ya que tenemos al alcance recursos digitales de gran calidad (noticias, ocio, viajes, redes sociales, cultura…) y los usuarios rápidamente adoptan las últimas tendencias de diseño, usabilidad y tecnología.

Con todos estos elementos los diseñadores de cursos en línea tendrán la oportunidad de “aventurarse” y proponer estructuras que atrapen la atención del usurario con usos inesperados, memorias, detalles y sorpresas, haciendo un curso deseable, usable y útil.

¿Quieres saber si eres un usuario auditivo, visual o kinestésico? Selecciona aquí para averiguarlo 

 

Referencias

Bandler R. y Grinder, J.  (1970). La programación neurolingüística (PNL) es una estrategia de comunicación y psicoterapia basada en la conexión entre los procesos neurológicos y el lenguaje. Recuperado de http://www.estena.es/noticia-13202 

Keefe, J. (1988). Aprendiendo Perfiles de Aprendizaje: manual de examinador. Recuperado de
https://www.estilosdeaprendizaje.org/aprendizaje-kinestesico.htm

O’Brien, L. (1990). Test para determinar el Canal de Aprendizaje de preferencia. Recuperado de 
http://pnliafi.com.ar/wp-content/uploads/2016/07/test-canal-de-aprendizaje-de-preferencia.pdf