Entre premios y genios

Superciencia. Número 108

Lo que distingue lo real de lo irreal está en el corazón
John Nash
Premio Nobel de Economía

El Premio Nobel es un reconocimiento internacional que se otorga anualmente a personas que hayan realizado investigaciones, descubrimientos o contribuido con sus productos o acciones a la humanidad.

El premio Nobel se instituyó en 1895 como última voluntad del ingeniero sueco Alfred Nobel, inventor de la dinamita, con cuya patente amasó una gran fortuna.

Ocho años antes que Alfred, muere su hermano Ludving Nobel, y un periodista francés creyendo que quien moría era Alfred, escribe un obituario titulado El mercader de la muerte ha muerto. Al leer esto el célebre inventor de la dinamita se preocupó sobre la manera en que sería recordado en la posteridad. Entonces ideó una forma que cambiaría una mala imagen por un grato recuerdo: legó su fortuna a la humanidad a la que en un principio ofendiera inventando explosivos.

Alfred firmó su testamento en el Club Sueco-Noruego de París en 1895, un año antes de su muerte. En él especificaba que su fortuna se emplease en crear una serie de premios para aquellos que llevaran a cabo descubrimientos, ideas, acciones e investigaciones que beneficiaran a la humanidad en los campos de la física, la química, la fisiología o medicina, la literatura y la paz. A partir de 1968, a estos cinco se sumó el Premio Nobel en Ciencias Económicas, conocido como Premio Nobel de Economía.

La fortuna de Alfred Nobel es administrada por una fundación que lleva su nombre, y esta se ha preocupado por conservarla a tal grado que, a más de cien años, el premio en efectivo sigue siendo considerable.

Este año el Consejo de Administración de la Fundación Nobel decidió, en su reunión del 14 de septiembre de 2017, que el premio Nobel de 2017 ascendería a 9 millones de coronas (944.000 euros), poco más de 20 millones de pesos mexicanos.

Sin duda los Premios Nobel de física, química y medicina, han impulsado el desarrollo de la ciencia. El de Ciencias Económicas ha premiado a quienes se preocupan por buscar nuevos horizontes de bienestar. El de literatura reconoce a los escritores más brillantes de la humanidad.

A veces existen controversias acerca de los ganadores, por ejemplo el Nobel de literatura 2016 fue otorgado a Bob Dylan, y de inmediato hubo críticas señalando que había quien tenía mejores merecimientos que el célebre músico-poeta estadounidense.

Desde que se instituyó el Premio Nobel, siempre se ha especulado sobre el por qué su creador no estableció el Premio Nobel de Matemáticas, disciplina sin cuya participación no hubiera sido posible descubrir las leyes fundamentales de la naturaleza. Algunas “malas lenguas” argumentan “líos de faldas” entre Alfred y el eminente matemático sueco Gosta Mittag-Lettler, de tal forma que, de instituirse el premio, seguro lo ganaría su rival.

Para suplir la ausencia del premio Nobel de Matemáticas, se han establecido algunos premios como la Medalla Fields. Este premio consistente en un millón de dólares fue rechazado por su ganador, el matemático ruso Gregory Perelman en 2006, quien resolvió la Conjetura de Poincaré, uno de los Siete Problemas del Milenio. El simpático genio ruso expresó a la prensa  -No estoy interesado en el dinero ni en la fama, mi investigación me tiene demasiado ocupado como para pensar en otros asuntos. Sé cómo controlar el universo. ¿Por qué tendría que correr tras un millón de dólares?

Premio Abel es otro galardón otorgado a matemáticos destacados. Este premio fue otorgado en 2016 a Andrew Wiles por su demostración del Último Teorema de Fermat.

En 1994 se entregó un “Premio Nobel de Matemáticas” disfrazado de Premio de Economía a John Forbes Nash, genio de las matemáticas que inspiró la película Una mente brillante. Nash fue un genio que luchó incansablemente contra la esquizofrenia.

Existen en el mundo muchos premios de todo tipo. Pero los más importantes, interesantes y emocionantes son los premios otorgados a los genios.