Evaristo Galois. Las tribulaciones de un controvertido genio

Superciencia. Número 94

No llores, me hace falta todo el ánimo para morir a los veinte años…, la suerte no me dio vida para que la patria conozca mi nombre.
Evaristo Galois

Cliente: A la calle Evaristo Galois por favor.
Taxista: ¿Sabe quién era?
Cliente: ¿Quién era quién?
Taxista: Evaristo Galois. ¿Sabe quién era?
Cliente: Un matemático. Su teoría era una función aritmética.
Taxista: Exactamente. Murió a los 20 años en un duelo. Justo la noche anterior elaboró unas teorías que al parecer marcaron la historia de las matemáticas.
Cliente: Sí, sí. Pues le hubiera valido más irse a dormir porque hubiera estado más en forma y habría ganado el duelo. Y de paso habría tenido toda la vida para escribir teoremas.

Los medios impresos y electrónicos representan a los genios como personajes introvertidos, ajenos a los problemas sociales. Sin embargo, los historiadores de la ciencia nos dicen lo contrario. Tales de Mileto, Arquímedes de Siracusa, Galileo Galilei, Alberto Einstein, Daniel y Jacob Bernoulli, Niccolo Fontana (Tartaglia), Gerolamo Cardano, entre muchos más, escapan a este estereotipo.

El célebre matemático francés Evaristo Galois pertenece a la clase de genios que, además de estudiar el mundo de las ideas matemáticas, se involucran activamente en una realidad social.

Galois murió cuando apenas tenía veinte años. Perdió la vida en un duelo, algunos dicen que por motivos políticos ya que era un revolucionario enemigo de la monarquía que se había reinstalado en Francia a principios del siglo XIX. Otros asumen que el motivo del duelo fue el amor de una dama, pues en una de sus cartas dice ser víctima de “una infame coqueta”. En cualquiera de los dos casos se evidencia la personalidad de un genio defendiendo su honor.

La noche anterior al duelo, presintiendo su muerte, Galois redactó un extenso escrito en el que plasmó sus geniales ideas acerca de un nuevo enfoque orientado a la resolución de ecuaciones. Este trabajo terminado ¡la noche anterior a su enfrentamiento a balazos! lo entregó a su amigo Chevalier, encargándole lo siguiente: Pídele a Jacobi o a Gauss que manifiesten públicamente su opinión, no sobre la verdad, sino sobre la importancia de estos teoremas. Era tanto el interés del joven genio, no en prepararse para ganar el duelo a muerte, sino por terminar su trabajo, que en las márgenes del documento aparece la frase: "No tengo tiempo, no tengo tiempo", como si se hubiera visto forzado dejar a otros el trabajo de completar los pasos intermedios de su teoría, lo que hoy conocemos como teoría de grupos de Galois. 

El trabajo de Galois fue publicado doce años después de su muerte por el matemático Joseph Liouville, y sirvió de base a la teoría de grupos que revolucionaría el álgebra.

Las aportaciones de Galois también sirvieron para demostrar que los tres problemas clásicos (La trisección del ángulo, la duplicación del cubo y la cuadratura del círculo) carecen de solución con regla y compás.

Evaristo Galois fue un genio que vivió a plenitud sus veinte años y, contrario a lo que él mismo dijera, alcanzó la gloria y la inmortalidad.

 

Bibliografía

Mankiewicz, R. (2000). Historia de las matemáticas. Del cálculo al caos. Buenos Aires: Paidós

Sorando, J. (2015). Aventuras matemáticas en el cine. Barcelona: Talenbook