Formar para formar: EVA en la innovación de la práctica formativa

Tecnofilia. Número 72

Hoy día, existen grandes retos para los diversos agentes educativos, específicamente para quienes hacen docencia y formación, que derivan de la complejidad del mundo actual, donde se involucran un sinfín de factores que obligan a buscar nuevos derroteros y alternativas para educar.

Es evidente que niños y jóvenes construyen su ser, influidos por el pos capitalismo y la sociedad de la información, donde las fronteras se desdibujaron para dar paso al mundo global, en el que existen nuevas y diversas formas de interacción que transformaron las nociones de tiempo y espacio. Como consecuencia, la escuela ha tenido que moverse para pasar de formatos pasivos a unos más activos, haciéndose necesaria una redefinición del rol docente y de la tarea de educar, e implicándose cambio y apertura en apectos como:

  1. Las formas de concebir quién es y su papel en el aula, en la escuela y en el mundo.
  2. La manera de relacionarse y de trabajar con otros docentes, con los colegas y autoridades educativas.
  3. Su comprensión sobre el rol que juegan los estudiantes y el concepto que tiene de ellos.
  4. El manejo didáctico y de gestión de aula para propiciar aprendizaje.
  5. Las interacciones y relaciones en el aula y escuela.
  6. Las formas de evaluar y de valorar el logro educativo.
  7. La forma de concebir la innovación.

Si bien al día de hoy en México la autoridad educativa no ha definido un perfil del formador de docentes, es evidente que deben poseer las competencias que les permitan formar a sus estudiantes en el perfil de egreso planteado en los Acuerdos 649, 650, 651 y 652, donde se definen una serie de competencias genéricas y profesionales clave para ejercer la docencia.

Por ello, formar a los formadores para atender desafíos complejos requiere de procesos desde diversos vértices, una forma de contribuir a su formación es acercarlos al uso de plataformas tecnológicas para gestionar e innovar en sus cursos y en la escuela, pues se pueden propiciar procesos activadores del trabajo colaborativo y la inclusión de estrategias diversas en el trabajo con los estudiantes.

Desde las actividades de formación de formadores que realiza el IIIEPE, se refieren aquí resultados de una experiencia, desarrollada en tres etapas o niveles en el uso y aprovechamiento de la plataforma EVA, plataforma institucional basada en Moodle.

El desarrollo de esta experiencia permitió ir llevando a los formadores a fortalecer no solo sus competencias tecnológicas, sino a insertarlos en procesos de innovación en diferentes ámbitos.

Para lograr los fines del programa establecido, se trabajó en tres etapas:

  1. Inducción al uso de plataforma, donde los formadores aprendieron a utilizar las herramientas básicas para subir recursos y recibir tareas o evidencias de aprendizaje, así como mensajes a través del correo de plataforma y de los foros que se gestionaban.
  2. Fortalecimiento al uso de EVA, que permitió aprender a utilizar herramientas más completas, como el uso de wikis, de chat, de enlaces y videos, y los llevó a usar de modo más continuado la plataforma, donde colocaron incluso encuestas.
  3. Formación de tutores para el diseño de entornos en línea, en el que los formadores trabajaron para aprender a diseñar y gestionar un curso en línea, lo que implicaba procesos de planificación y evaluación sistemáticas y colaborativas entre pares.

Como resultado, los beneficiados identificaron que vieron fortalecidos rasgos de su perfil como formadores y como profesionales a través del diseño y gestión de entornos de aprendizaje en línea, y que con ello fortalecieron rasgos del perfil de egreso de los estudiantes normalistas e innovaron aspectos concretos de su práctica.

Específicamente, señalan se fortalecieron en el uso didáctico de las TIC en la mejora de la planeación didáctica y en la sistematización de su práctica, y que focalizaron desarrollos altamente valiosos en el marco de sus procesos intelectuales, como son la reflexión, metacognición e investigación de la práctica. Destacaron, además, que los procesos vividos les permitieron trabajar con otros colegas, lo que les acercó al trabajo colaborativo.

De este modo, recordamos que el uso situado de las TIC puede traer grandes beneficios en la práctica formativa, así como en las prácticas directivas o docentes. Lo relevante aquí es abrirse a estas posibilidades para no caer en la tentación de continuar repitiendo fórmulas que, por muy conocidas que sean, nos limitan a hacer lo mismo. Innovar requiere arriesgarse, atreverse a andar hacia el terreno de la incertidumbre, con la conciencia y confianza en nosotros mismos, pues sabremos explorar nuevas formas de relación con la realidad y con los otros, para actuar diferente, para seguir aprendiendo día a día a ser.

 

Referencias

Diario Oficial de la Federación. (2012). Acuerdo 649. Recuperado el 9 de enero de 2017 en
http://www.dgespe.sep.gob.mx/public/normatividad/acuerdos/acuerdo_649.pdf

Diario Oficial de la Federación. (2012). Acuerdo 650. Recuperado el 9 de enero de 2017 en
http://www.libreriaisef.com.mx/descargas_gratuitas/leygraleducacion/acuerdo650.pdf

Diario Oficial de la Federación. (2012). Acuerdo 651. Recuperado el 9 de enero de 2017 en
https://www.sep.gob.mx/work/models/sep1/Resource/7aa2c3ff-aab8-479f-ad93-db49d0a1108a/a651.pdf

Diario Oficial de la Federación. (2012). Acuerdo 652. Recuperado el 9 de enero de 2017 en
http://www.dof.gob.mx/nota_detalle.php?codigo=5264721&fecha=
20/08/2012