La ciencia de Homero Simpson

Superciencia. Número 119

Desinhibido, siempre políticamente incorrecto, gran comedor de donas y mejor bebedor de cerveza, el padre de Bart, Lisa y la pequeña Maggie, cae bien al público, porque todos, en el fondo, se identifican con él.
Matt Groening

Los guionistas de la serie Los Simpson, muchos de ellos fisicomatemáticos, como John Swartzwelder y J. Stewart, presentan los grandes temas de la ciencia de manera casi imperceptible. Cuando las escenas “corren el riesgo” de divulgar o enseñar algún concepto científico, los guionistas, ingeniosamente aceleran el ritmo de las ocurrencias de Homero, Bart, o algunos de los múltiples habitantes de Springfield, entonces las banalidades, leperadas y demás tonterías de los hombrecillos amarillos dominan la trama. He ahí el secreto de la popularidad de la serie.

En una de las escenas que compartimos en este sitio, observamos a Homero siendo atraído por un hoyo negro, aquí el irreverente hombrecillo amarillo se lamenta de no haber leído a Stephen Hawking, físico teórico inglés estudioso de estos cuerpos celestes predichos desde hace cien años por la Teoría General de la Relatividad de Albert Einstein. El bocón Homero se refiere al físico inglés como “El paralítico ese”, recordemos que el carismático Stephen Hawking, autor de las más importantes teorías sobre hoyos negros y mecánica cuántica, ha padecido una severa enfermedad degenerativa, la esclerosis lateral amiotrófica que lo mantiene inmóvil en una silla de ruedas. 

En una gran cantidad de capítulos de Los Simpson hacen su aparición, de forma repentina, temas de física y astrofísica; aquí observamos a Homero y Hawking tomando amigablemente una cerveza Duff en la taberna de Moe y discutiendo acerca de la forma del universo. Hawking expresa lo siguiente: “… Tu teoría de un universo en forma de rosquilla es intrigante Homero, tal vez deba robártela”.

Lo sorprendente de esta expresión de Hawking radica en que la teoría de un universo en forma de Toro (cuerpo geométrico que semeja una dona o rosquilla) fue propuesta por un equipo de científicos alemanes y franceses en 2008, cuando estudiaban la radiación de fondo cósmico, ¡diez años después de las escenas anteriores!

Los Simpson, con sus más de 600 capítulos, distribuidos en 29 temporadas desde 1989, ofrecen un campo fértil para la didáctica de la ciencia y las matemáticas. Las múltiples escenas de tan extenso material pueden servir de base para la discusión de temas como las leyes de la termodinámica, las leyes de Newton, el bosón de Higgs, el último teorema de Fermat, entre tantos más, y construir ambientes de enseñanza y aprendizaje de la ciencia más interesantes y atrayentes para nuestros estudiantes.

 

Bibliografía

Malaspina, M. (2011). La Ciencia de Los Simpson. PUV. Cátedra de Divulgación de la Ciencia. España: Universidad de Valencia

Hawking, S. (2002). El universo en una cáscara de nuez. España: Crítica/Planeta