La Inercia

Superciencia. Número 106

Salviati:           - … Ahora dime qué le sucedería al mismo cuerpo móvil
                            colocado sobre una superficie sin pendiente ascendente
                            o descendente.

Salviati:           - No veo ninguna causa para que se acelere o desacelere.

Salviati:           - Entonces, si el espacio fuera ilimitado, ¿el movimiento a
                         través de él tampoco tendría límites? ¿Sería perpetuo?

Simplicio:        - Eso parece.

Galileo Galilei
Diálogo sobre los dos máximos sistemas del mundo.

“Todo cuerpo en reposo o en movimiento uniforme y rectilíneo continuará en reposo o en movimiento uniforme rectilíneo salvo que haya una fuerza que actúe sobre él”.

 Y aquí empezó a fines del Renacimiento todo un movimiento científico e ideológico que nunca se detuvo.

De la Primera Ley de Newton, bosquejada por Galileo Galilei como El Principio de Inercia a inicios del siglo XVII, generalizada años más tarde por Isaac Newton y publicada en Philosophiae Naturalis Principia Mathematica, podemos afirmar, sin lugar a dudas, que es la ley natural más importante por ser el principio fundamental que gobierna el movimiento.

Deleitémonos con la narración de Richard Feynman, uno de los más grandes físicos de nuestro tiempo, grande porque además de ser Premio Nobel de Física fue un excelente profesor de física.

“Un día estaba jugando con un pequeño camión. Había cargado en él una pequeña pelota y, cuando lo hice avanzar, me llamó la atención la forma en que se movía la pelota. Me acerqué a mi padre y le dije: Papá, he notado una cosa, cuando tiro del camión, la pelota rueda hasta la parte trasera de la caja. Y, si estoy tirando del camión, y de repente lo detengo, la pelota se va hacia adelante. ¿Por qué pasa esto?

Nadie lo sabe- contestó- El Principio General dice que las cosas que se mueven, se siguen moviendo hasta que algo las detenga y las cosas que están quietas tienden a seguir quietas, a no ser que las empujes. Esa tendencia se llama inercia, pero nadie sabe por qué es así.

La inercia gobierna nuestra vida, todos la hemos experimentado cuando manejamos un automóvil y repentinamente aumentamos la velocidad, o cuando, lamentablemente, un coche que circula detrás de nosotros nos impacta, sentimos que nos pegamos en los asientos. También cuando al ir desplazándonos, de repente frenamos, sentimos que nos vamos hacia adelante.

Aquí surge la pregunta: Si la inercia está presente en los fenómenos más directamente involucrados en nuestra vida diaria, ¿por qué no fue descubierta por mentes privilegiadas como las de Pitágoras, Arquímedes o Aristóteles? ¿Por qué  tuvieron que transcurrir dos milenios para que Galileo y Newton la descubrieran?

Dos conceptos no esclarecidos desde la antigua Grecia frenaron su conceptualización: la negación del vacío y el deficiente desarrollo tecnológico que fue incapaz de eliminar el rozamiento.

Este hecho histórico “nos dice” que es importante el diseño de actividades que generen las condiciones para que el estudiante de segundo grado de educación secundaria se apropie de un pensamiento “galileo-newtoniano”, y de esta manera incursione en el aprendizaje de la física con bases firmes. En este empeño, además de los materiales tradicionales, podemos hacer uso de recursos didácticos basados en la tecnología.

 

Referencia

Lederman, L. (2006). La Simetría y la belleza del universo. Barcelona: Tusquets Editores, S. A.